
Por Luis Ramón López
MOCA, Espaillat.- La presencia de menores de edad en determinadas esquinas y espacios públicos, presuntamente expuestas a situaciones de explotación sexual, así como la circulación de contenidos en las redes sociales en los que algunas adolescentes describen encuentros, experiencias y situaciones de carácter sexual, ha encendido las alarmas sobre una realidad que no puede continuar siendo ignorada por la sociedad dominicana.
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