
Por Luis Ramón López
MOCA, Espaillat.-Hubo un tiempo en que la palabra hermandad tenía un significado mucho más profundo en la vida cotidiana. El vecino no era un extraño, la desgracia de una familia era asumida como preocupación de toda la comunidad y tender la mano a quien lo necesitaba constituía un acto natural, no una excepción.
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