Por Luis Ramón López

SANTO DOMINGO.– La presencia de la embajadora de los Estados Unidos en la República Dominicana, Leah F. Campos, ha comenzado a generar reacciones en distintos sectores de la sociedad dominicana, particularmente entre quienes interpretan su gestión diplomática como una postura más firme frente a determinadas prácticas y actuaciones que, según consideran, venían desarrollándose sin suficiente escrutinio, vigilancia y control.
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