
Por Luis Ramón López
SANTO DOMINGO.-La ofensiva emprendida por el Gobierno colombiano del presidente Abelardo de la Espriella, contra las organizaciones dedicadas al narcotráfico y contra las disidencias de las antiguas FARC, está modificando el escenario de seguridad regional y abre una interrogante que República Dominicana, no debería pasar por alto; ¿podrían algunos integrantes de esas estructuras intentar utilizar otros territorios del Caribe como refugio, centro logístico o punto de tránsito?
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