
Por Eusebio Florentino Figuereo Paniagua
OPINIÓN.-A casi todo el mundo le gusta la idea de «ser cabeza», mandar y ser la luz que alumbra el camino. Pero miren, ponerse ese sombrero pesa bastante. El que va al frente marca la pauta, y del rumbo que tome depende cómo se siente la gente, su tranquilidad y hasta hacia dónde van a parar.
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