

Por Luis Ramón López
OPINIÓN.-Desarrollar una frontera como la dominico-haitiana no es un proceso simple ni inmediato; implica comprender y gestionar una realidad compleja donde conviven dos naciones en una misma isla, con profundas diferencias culturales, históricas y sociales, que exige una visión de Estado sostenida, coherente y basada en la cooperación bilateral, sin perder de vista la defensa de la soberanía nacional.
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