
Por Luis Ramón López
OPINIÓN.-Hay acontecimientos que, por la manera en que suceden, estremecen a una comunidad y despiertan preguntas que van más allá de lo visible. La caída de una cruz sobre un sacerdote mientras celebraba la Santa Misa en Guayaquil, Ecuador, es uno de esos episodios que impactan por el escenario en el que ocurrió; el altar mayor de un templo, durante una ceremonia religiosa dedicada a la oración, la reflexión y el encuentro espiritual.
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