
Por Luis Ramón López
LA VICTORIA, Santo Domingo.-El periodista mocano Alberto Guzmán (Papi), radicado durante más de cuatro décadas en lo que hoy es el municipio de La Victoria, desempeñó un papel fundamental en el proceso de organización comunitaria que impulsó la conversión de este territorio en municipio.
Guzmán, además de su trayectoria periodística, se ha destacado como gestor cultural y promotor de iniciativas comunitarias en La Victoria, donde ha desarrollado gran parte de su vida profesional y social.
El comunicador recuerda que el proceso tomó un nuevo impulso en 2015, cuando un grupo de líderes comunitarios sostuvo una reunión en su residencia, convocada por Carlita Herrera (Nelin), a quien identifica como una de las grandes gestoras culturales de la comunidad.
Según relata Guzmán, durante aquel encuentro Herrera, le comentó que anteriormente se había trabajado para lograr que La Victoria alcanzara la categoría de municipio, pero que el proyecto había quedado sin efecto.
Una conversación que abrió el camino
Guzmán explica que acostumbraba reunirse para conversar sobre diversos temas con el reconocido jurista doctor Pina Acevedo, y que en uno de esos encuentros surgió la idea de retomar el proyecto.
“Se me prendió un bombillito y le hablé de ADEVIC, una organización donde un grupo de mujeres se unió para servir al pueblo de La Victoria”, recuerda.
Tras conocer la iniciativa, Pina Acevedo le habría planteado la posibilidad de elaborar un nuevo proyecto de ley y asumir el compromiso de someterlo.
Con el propósito de contar con un modelo de referencia, Guzmán comenzó a investigar en internet y encontró un proyecto que había sido sometido en 2004 por Tonty Rutinel, pero que no había prosperado.
“Lo copié y se lo entregué a Nelin y a Judith del Pozo”, relata Guzmán, quien atribuye a esta última la organización de la primera reunión popular para retomar formalmente la iniciativa.
El encuentro se realizó en el salón parroquial de la iglesia católica San Antonio de Padua, donde comenzó a tomar forma una nueva etapa de organización comunitaria.
Se organiza la alianza de agrupaciones
Después de aquella reunión, el proyecto quedó bajo la coordinación del abogado, político y trabajador social Nilson de la Cruz, quien, según Guzmán, asumió el liderazgo del proceso y contó con el respaldo de amplios sectores de la comunidad.
El 3 de diciembre de 2016 fue constituida la Alianza de Agrupaciones La Victoria Municipio, organización que aglutinó a diferentes sectores interesados en impulsar la transformación territorial.
A partir de entonces, la iniciativa comenzó a ganar respaldo entre los residentes de La Victoria, convirtiéndose en una causa comunitaria que involucró a diversos sectores sociales.
De la Victoria a New York
Otro capítulo importante del proceso se produjo cuando el periodista mocano Bolívar Balcácer sugirió a Guzmán procurar que La Victoria participara en la Gran Parada Dominicana del Bronx, con el propósito de proyectar internacionalmente la identidad de la comunidad y contribuir a cambiar la imagen que, según sus promotores, había quedado asociada principalmente a la existencia de la penitenciaría nacional.
Guzmán, se comunicó entonces con su amigo José Ortiz, presidente de la Fundación Hermanos Ortiz y vicepresidente de la Gran Parada Dominicana del Bronx, quien gestionó la participación de La Victoria en el tradicional desfile.
El resultado fue significativo: por primera vez, un distrito municipal participó como invitado en este evento internacional, llevando a Nueva York el reclamo y la identidad de una comunidad que buscaba proyectarse más allá de la imagen de la cárcel.
El respaldo desde la diáspora
Durante su presencia en Nueva York, Alberto Guzmán y Nilson de la Cruz, sostuvieron encuentros con empresarios, dirigentes, políticos y diversas personalidades de la comunidad dominicana en Estados Unidos, procurando sumar respaldo al proyecto de convertir a La Victoria en municipio.
De acuerdo con el testimonio de Guzmán, estos encuentros permitieron que distintas personalidades conocieran las aspiraciones de la comunidad y expresaran su respaldo a la solicitud dirigida a las autoridades dominicanas.
La participación en la Gran Parada Dominicana del Bronx también permitió mostrar a La Victoria como una comunidad con identidad propia, organizaciones sociales, gestores culturales y ciudadanos interesados en su desarrollo.
Una multitud acompañó a la Victoria
La Victoria participó en el desfile del domingo 31 de julio de 2022, ocasión en la que más de un centenar de personas viajaron desde la República Dominicana para respaldar la iniciativa.
A este grupo se sumaron, según Guzmán, alrededor de 2,000 victorenses residentes en diferentes lugares de Estados Unidos, quienes se trasladaron para marchar junto a sus compueblanos y respaldar públicamente la aspiración de que La Victoria alcanzara la categoría de municipio.
Para Alberto Guzmán, aquella jornada representó mucho más que una participación cultural en Nueva York: fue una oportunidad para colocar el nombre de La Victoria en un escenario internacional y demostrar la existencia de una comunidad organizada alrededor de una aspiración común.
El aporte de un mocano a una causa victorense
La historia narrada por Alberto Guzmán, constituye un capítulo particular en la trayectoria de La Victoria; un periodista nacido en Moca, que hizo de esta comunidad su hogar durante más de 40 años y que terminó involucrándose activamente en uno de los principales procesos de transformación institucional de su territorio.
Su participación, junto a la de numerosos dirigentes comunitarios, gestores culturales, profesionales, empresarios y miembros de la diáspora, forma parte del proceso colectivo que impulsó la elevación de La Victoria a municipio.
Guzmán, considera que el logro debe entenderse como el resultado de una lucha comunitaria en la que participaron numerosas personas, pero reivindica el valor de preservar la memoria de quienes, desde sus diferentes posiciones, contribuyeron a poner nuevamente en marcha el proyecto.
La historia de La Victoria municipio también lleva el nombre de un mocano que, después de hacer de esa comunidad su hogar durante décadas, decidió asumir como propia la aspiración de sus habitantes.