
Por Luis Ramón López
MOCA, Espaillat.-Luego del interés mostrado por la Dirección Provincial de Salud de Espaillat en torno a la situación de la cafetería Lidia, sectores de la comunidad consideran oportuno que esa dependencia del Ministerio de Salud Pública mantenga y amplíe las labores de inspección sanitaria en los diferentes establecimientos comerciales de la ciudad.
La iniciativa busca que las autoridades sanitarias desarrollen una jornada permanente de vigilancia e inspección, que permita verificar las condiciones higiénicas y sanitarias en los establecimientos donde se manipulan, almacenan, preparan o comercializan alimentos destinados al consumo de la población.
En ese sentido, se plantea que las inspecciones no se limiten a un establecimiento determinado, sino que sean extendidas a mercados públicos, almacenes de provisiones, supermercados, colmados, pulperías, cafeterías, restaurantes y otros negocios relacionados con la venta y manipulación de alimentos.
Una responsabilidad de salud pública
La vigilancia sanitaria constituye una responsabilidad fundamental de las autoridades de Salud Pública, debido a que permite identificar situaciones que puedan representar riesgos para la salud de los consumidores y establecer las medidas correctivas correspondientes.
Por ello, se considera conveniente que la Dirección Provincial de Salud mantenga una agenda regular de inspecciones, aplicando los mismos criterios y procedimientos a los distintos establecimientos, independientemente de su tamaño o ubicación.
El propósito no debe ser perseguir ni estigmatizar a ningún negocio, sino garantizar el cumplimiento de las normas sanitarias, prevenir riesgos y proteger la salud de los consumidores.
Inspecciones con carácter preventivo
Una política permanente de inspección también permitiría orientar a propietarios y empleados sobre las condiciones adecuadas para la manipulación de alimentos, almacenamiento, limpieza, conservación, disposición de desperdicios y demás aspectos relacionados con la higiene de los establecimientos.
Asimismo, cuando sean detectadas irregularidades, las autoridades podrán establecer los plazos y mecanismos correspondientes para su corrección, conforme a las disposiciones legales y sanitarias vigentes.
La comunidad mocana espera que el caso que motivó la intervención de Salud Pública en la cafetería Lidia pueda convertirse en una oportunidad para fortalecer la vigilancia sanitaria en todo el municipio.
La protección de la salud colectiva requiere una supervisión constante y objetiva, de manera que todos los negocios que ofrecen productos alimenticios a la población cumplan con las condiciones necesarias para garantizar su seguridad.
Más inspección, prevención y orientación sanitaria contribuirían a generar mayor confianza entre los consumidores y a fortalecer la protección de la salud pública en Moca.