
Por Luis Ramón López
MOCA, Espaillat.-El presidente provincial del partido Fuerza del Pueblo (FP), Carlos García, condenó los recientes hechos de violencia que han generado preocupación y consternación en distintos sectores de la sociedad dominicana, al tiempo que reclamó al Gobierno actuar con mayor prontitud y desarrollar estrategias efectivas para enfrentar la delincuencia, el sicariato y la criminalidad.
El dirigente político advirtió que, si las autoridades no adoptan medidas oportunas y coordinan de manera efectiva las estructuras del Estado responsables de la prevención y persecución del delito, los grupos delincuenciales podrían ganar mayor presencia en las calles, con consecuencias negativas para la seguridad de las familias, los trabajadores y las actividades productivas.
“Si el Gobierno no se pone las pilas y actúa con prontitud, estrategia y firmeza, la delincuencia, el sicariato y la criminalidad podrían terminar tomando las calles, afectando la tranquilidad de la población y sectores fundamentales como el turismo, el comercio y las demás áreas productivas de la nación”, sostuvo Carlos Garcia.
El presidente provincial de la FP, consideró necesario que las autoridades pongan a trabajar de manera coordinada todas las estructuras del Estado vinculadas a la prevención, investigación y persecución del delito, ante lo que describió como un escenario preocupante en diferentes comunidades del país.
Reclama estrategias contra los grupos delictivos
El dirigente opositor manifestó que las autoridades deben diseñar y ejecutar planes de seguridad específicos, dirigidos especialmente a los sectores y barrios donde operan grupos delictivos, evitando que estos espacios sean utilizados como refugios para actividades criminales.
Afirmó el presidente provincia de la FP, que la delincuencia organizada ha mostrado capacidad para desafiar a las autoridades y generar temor entre ciudadanos que salen diariamente a trabajar, emprender actividades comerciales y desarrollar sus labores productivas.
“Los delincuentes han sacado sus músculos y están provocando temor en la población trabajadora, las familias y hasta en las propias autoridades. Por eso se requiere una respuesta del Estado mucho más organizada, estratégica y contundente”, expresó.
El dirigente político citó como evidencia preocupante los acontecimientos que han estremecido a la sociedad el ataque a tiros ocurrido el pasado 12 de septiembre en el sector Los Coquitos, de Boca Chica, donde, murieron dos personas y otras tantas resultaron heridas. Posteriormente, varios de los señalados por las autoridades en relación con ese caso fueron localizados, mientras otros se entregaron a la Policía.
A este hecho se suma el violento ataque ocurrido en la residencia del merenguero Julián Oro Duro, en Santo Domingo Este, donde murió su esposa, Zeneida Socorro Castillo, de 60 años, mientras el artista resultó gravemente herido y permanece ingresado bajo atención médica.
El presidente provincial de la Fuerza del Pueblo, planteó que la lucha contra la criminalidad debe involucrar a la Policía Nacional, el Ministerio Público, los organismos de investigación y las demás instituciones responsables de garantizar la seguridad ciudadana, bajo una estrategia común y con más firmeza.
También consideró necesario fortalecer las labores de inteligencia e investigación criminal para identificar las estructuras que operan en los barrios y llevar ante la justicia a quienes resulten responsables de hechos delictivos.
El dirigente de la FP sostuvo que la inseguridad no solamente afecta a las familias, sino que puede tener repercusiones sobre la actividad económica, el turismo, el comercio y la inversión.
En ese sentido, llamó al Gobierno a no esperar que la situación alcance mayores niveles de deterioro para adoptar medidas, sino a actuar de manera preventiva y sostenida.
El congresista por la provincia Espaillat, reiteró su llamado a las autoridades para que refuercen la seguridad ciudadana, recuperen los espacios controlados por grupos delictivos y garanticen a la población el derecho a vivir y trabajar en comunidades seguras.