
Por Luis Ramón López
MOCA, Espaillat.-La anunciada entrada de la compañía vietnamita Viettel,(The Military Industry-Telecoms Group), al mercado de las telecomunicaciones de la República Dominicana, representa, para muchos usuarios, una noticia esperanzadora en un sector donde durante años se han acumulado quejas por los altos costos de los servicios telefónicos, internet y datos móviles.
La llegada de una nueva empresa no debe verse como una amenaza, sino como lo que realmente puede representar; más competencia, nuevas inversiones y mayores opciones para los consumidores dominicanos.
Viettel, obtuvo recientemente del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL) el derecho de uso de 240 MHz de espectro radioeléctrico durante 20 años, en las bandas de 700 MHz, 2.3 GHz y 3.6 GHz, lo que abre el camino para el desarrollo de redes modernas 4G y 5G en el país. Sin embargo, la empresa todavía debe completar los procedimientos legales y técnicos necesarios antes de iniciar formalmente la comercialización de sus servicios.
A buena hora llega un nuevo competidor
Para millones de dominicanos, los servicios de telecomunicaciones representan una necesidad cotidiana.Teléfono, internet, redes sociales, educación virtual, trabajo, comercio y comunicación familiar dependen cada vez más de una conexión eficiente. Sin embargo, una parte importante de la población considera que los servicios continúan siendo costosos y, en determinadas zonas, deficientes en calidad y cobertura.
En ese escenario, la llegada de Viettel puede cambiar las reglas del juego. La competencia suele obligar a las empresas establecidas a revisar sus estrategias, mejorar sus ofertas y prestar mayor atención al usuario. Y eso es precisamente lo que necesita el mercado dominicano: que las empresas compitan verdaderamente por ofrecer mejores precios y mejores servicios.
El propio debate sobre la entrada de Viettel se produce en un mercado altamente concentrado. Autoridades y analistas han señalado que la incorporación de un nuevo operador busca precisamente ampliar la competencia y favorecer el bolsillo de los consumidores.
No es un peligro: es otra opción para el consumidor
No hay razón para presentar la llegada de Viettel, como si fuera un peligro para el país. Se trata de una empresa prestadora de servicios de telecomunicaciones que entra a competir dentro de un mercado regulado por las autoridades dominicanas.
La diferencia estará en la estrategia que utilice para conquistar a los usuarios. Si Viettel llega con tarifas competitivas, una infraestructura moderna, buena cobertura y un servicio eficiente, las demás empresas tendrán que responder.
Y esa competencia puede convertirse en una victoria para el pueblo dominicano. Porque cuando existe una verdadera competencia, el consumidor tiene algo fundamental: la posibilidad de escoger.
Romper la concentración del mercado
Uno de los principales beneficios de la llegada de un nuevo operador es que puede contribuir a disminuir la concentración existente en el sector.
Durante años, gran parte del mercado de las telecomunicaciones ha estado concentrado en pocas empresas. El propio Gobierno ha defendido la necesidad de aumentar la competencia y ha señalado que la concentración limita las opciones de los consumidores y puede afectar los precios.
La entrada de Viettel puede producir un nuevo equilibrio. No significa que las empresas existentes desaparezcan. Todo lo contrario. Significa que tendrán que competir. Competir por precios, competir por cobertura, competir por calidad, competir por velocidad de internet y , sobre todo, competir por la confianza de los usuarios. Ese debería ser el verdadero resultado de la llegada de una nueva empresa al país.
Una inversión para la economía dominicana
La presencia de Viettel tampoco debe analizarse únicamente desde el punto de vista de las llamadas telefónicas. Su llegada implica la posibilidad de nuevas inversiones en infraestructura tecnológica y digital.
Viettel ha anunciado una estrategia de largo plazo para República Dominicana, vinculada al desarrollo de infraestructura de telecomunicaciones y servicios digitales. La empresa cuenta con operaciones internacionales en varios mercados y considera a República Dominicana una nueva plaza para su expansión regional.
La inversión en telecomunicaciones puede generar efectos importantes en otros sectores de la economía. Una mejor conectividad favorece; el comercio, la educación, las pequeñas y medianas empresas, el trabajo digital, el turismo, los servicios financieros, la innovación tecnológica y el desarrollo de comunidades alejadas. Por eso, la llegada de un nuevo operador no debe verse solamente como la llegada de otra compañía telefónica.
La llegada de Viettel a la República Dominicana, por sí sola, no garantiza automáticamente que mañana bajarán los precios. La empresa tendrá que construir su red, desarrollar su infraestructura, establecer su operación local y presentar sus ofertas comerciales.
Será entonces cuando los consumidores podrán evaluar si realmente llegó para transformar el mercado. La expectativa, sin embargo, existe y es grande y en ea dirección los dominicanos esperan que esta nueva competencia contribuya a terminar con precios elevados y servicios que muchas veces no responden a las necesidades de los usuarios.
Que gane el consumidor
La discusión no debería centrarse en cuál empresa debe dominar el mercado. Ahora Viettel, tendrá que demostrar su capacidad para competir. Las empresas que ya operan en República Dominicana, como Claro Dominicana, la principal empresa proveedora, Altice Dominicana, Viva, Aster, tendrán que demostrar que pueden mantener la confianza de sus clientes.
Y al final, quien debería resultar ganador es el consumidor dominicano. La llegada de Viettel puede convertirse en una oportunidad para que el mercado de las telecomunicaciones entre en una nueva etapa.
Más competencia. Más inversión. Más tecnología. Mejores servicios. Y, ojalá, precios más justos para el pueblo. A buena hora llega un nuevo competidor. Porque en un mercado donde durante mucho tiempo los usuarios han tenido pocas alternativas, toda empresa que llegue a competir con eficiencia, transparencia y mejores precios merece la oportunidad de demostrar lo que puede hacer.
