El río Moca: de aguas cristalinas a cauce de basura y abandono

Por Felix Jacinto Breton Breton

MOCA, Espaillat.-Lo que alguna vez fue un río de aguas abundantes y cristalinas hoy constituye el retrato de una triste realidad ambiental; el río Moca, agoniza entre la escasez de agua, la acumulación de basura y la presencia de materia fecal en su cauce.

La imagen resulta dolorosa para quienes recuerdan aquellos tiempos en que el río corría con fuerza y sus aguas limpias formaban parte del paisaje y de la vida cotidiana de los mocanos. Hoy, aquellas escenas parecen pertenecer a un pasado lejano, conservado únicamente en la memoria de quienes conocieron un río muy diferente al que encontramos en la actualidad.

El deterioro del río Moca, no solo representa un problema ambiental. También constituye una llamada de atención sobre la relación que hemos construido con nuestros recursos naturales y sobre la responsabilidad colectiva de protegerlos.

La basura y los desechos que terminan en su cauce son una muestra de la falta de conciencia y de las consecuencias que puede tener la indiferencia frente al deterioro de nuestro entorno.

Ante esta realidad, surgen preguntas inevitables: ¿hemos perdido la sensibilidad y la capacidad de asombro? ¿Nos hemos acostumbrado al deterioro de nuestros ríos y espacios naturales? ¿Es realmente esta la herencia que queremos dejarle a las futuras generaciones?

El río Moca todavía está ahí, aunque disminuido y maltratado. Su estado debería servir como un llamado urgente a las autoridades, a las comunidades y a toda la sociedad para asumir acciones que permitan recuperar y preservar este importante recurso natural.

Porque un río no es simplemente un cauce por donde corre el agua. Es memoria, vida, historia y patrimonio de un pueblo.

Y si dejamos que desaparezca, no solo perderemos agua: también estaremos dejando desaparecer una parte de nuestra propia historia.

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