
Por Luis Ramón López
NEW YORK.-Crece el malestar entre dirigentes del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en la Circunscripción 1 de los Estados Unidos, quienes, según denuncias realizadas de manera confidencial, consideran que las recientes designaciones consulares realizadas por el Gobierno representan un desplazamiento de la dirigencia que ha trabajado durante años en el fortalecimiento de la organización política en el exterior.
De acuerdo con las quejas expresadas por varios altos dirigentes perremeístas radicados en territorio estadounidense, la creación de nuevos consulados por parte del presidente Luis Abinader en ciudades estratégicas como Providence (Rhode Island), Raleigh (Carolina del Norte), Atlanta (Georgia) y Hartford (Connecticut), lejos de fortalecer la participación de la militancia en el exterior, estaría siendo utilizada para designar funcionarios provenientes de la República Dominicana.
Los dirigentes señalan que mediante el Decreto 350-26 fueron designados Juan Mercedes Mateo Guerrero como cónsul en Providence, Rhode Island, y Ubiera Zorrilla como cónsul en Raleigh, Carolina del Norte.
Asimismo, aseguran que próximamente serán anunciados los responsables de los consulados de Atlanta y Hartford, también seleccionados desde el país, lo que ha generado preocupación e inconformidad entre las bases partidarias en Estados Unidos.
Según las fuentes consultadas, existe la percepción de que el Gobierno y la dirección partidaria no están tomando en cuenta la experiencia, capacidad y trayectoria de los dirigentes que han contribuido al crecimiento electoral del PRM en el exterior.
A juicio de estos líderes, la medida refleja una falta de confianza hacia la militancia radicada fuera del país, pese al importante papel que desempeñó en las victorias electorales alcanzadas por la organización política.
Los denunciantes también expresaron su preocupación por la posibilidad de que los nuevos consulados sean integrados mayoritariamente por personas recomendadas desde la República Dominicana, incluyendo allegados de funcionarios y dirigentes nacionales para ocupar posiciones de vicecónsules, auxiliares consulares y otros cargos administrativos.
“Nos sentimos desplazados y olvidados después de años de trabajo político y comunitario en favor del proyecto que encabeza el presidente Luis Abinader. Muchos compañeros entienden que los espacios que se están creando debieron servir para reconocer el esfuerzo de la dirigencia del exterior”, manifestaron.
La situación ha generado inquietud en diversos sectores del PRM en Estados Unidos, donde algunos dirigentes consideran que estas decisiones podrían provocar descontento interno y afectar la cohesión partidaria de cara a los próximos procesos políticos.