Por Luis Ramón López

SANTO DOMINGO.-La Embajada de los Estados Unidos en la República Dominicana informó, mediante un despacho atribuido al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, que la administración del presidente Donald Trump, mantiene como una de sus principales prioridades poner fin a la inmigración ilegal y reforzar la protección de los ciudadanos estadounidenses y de las fronteras del país.
De acuerdo con la comunicación difundida por la representación diplomática, las autoridades estadounidenses continúan implementando medidas orientadas a fortalecer la seguridad fronteriza, aplicar las leyes migratorias vigentes y combatir las redes dedicadas al tráfico ilegal de personas.
El despacho señala que la administración estadounidense considera que el control efectivo de las fronteras constituye un elemento esencial para garantizar la seguridad nacional, preservar el orden migratorio y proteger los intereses de los ciudadanos del país.
Asimismo, se destaca que las acciones emprendidas buscan promover una migración ordenada y conforme a la legislación estadounidense, al tiempo que se combate la entrada irregular de personas al territorio nacional.
La Embajada de Estados Unidos, reiteró que las políticas migratorias impulsadas por Washington, están enfocadas en hacer cumplir las leyes de inmigración y en fortalecer los mecanismos de control fronterizo, como parte de los esfuerzos del gobierno federal para enfrentar los desafíos relacionados con la migración irregular.
Las autoridades estadounidenses han señalado en diversas ocasiones que la inmigración legal continúa siendo una vía importante para quienes cumplen con los requisitos establecidos por las leyes del país, mientras que las medidas de control se dirigen a reducir los flujos migratorios irregulares y a garantizar procesos más seguros y ordenados.
La información fue difundida por la Embajada de Estados Unidos en la República Dominicana, como parte de las comunicaciones oficiales relacionadas con las políticas y prioridades de la administración estadounidense en materia de seguridad fronteriza e inmigración.