
Por Luis Ramón López
MOCA, Espaillat.-Fue encontrado sin vida la mañana de este domingo el cuerpo de la destacada gestora cultural y psicóloga mocana Lenia Guzmán, en su residencia ubicada en el barrio La Flores, en la parte alta de la ciudad de Moca.
Lenia Guzmán era ampliamente reconocida por su incansable labor social y su compromiso con la formación artística, humana e integral de niños y jóvenes de sectores vulnerables del municipio. Durante años, dedicó su vida a trabajar de manera desinteresada en favor de quienes más lo necesitaban, brindando orientación, educación y apoyo emocional.
Según informaciones preliminares, Guzmán venía enfrentando serios problemas de salud en los últimos tiempos. A pesar de estas dificultades, continuó desarrollando su labor con entrega, vocación y profunda pasión, manteniéndose firme en su misión de impactar positivamente la vida de niños y jóvenes en situación de riesgo social.
Lenia Guzmán, comprendió algo que muchos olvidan; que el arte no es un lujo, sino una herramienta de transformación humana. Que un niño que aprende a cantar, a bailar, a pintar o a recitar, está aprendiendo también a valorarse, a comunicarse, a soñar y a resistir.
Su trabajo en la formación artística de la niñez mocana no fue un proyecto ni un programa. Fue una misión de vida. Una apuesta sostenida, año tras año, por la dignidad de los más pequeños y por el potencial de una juventud que el abandono y la pobreza amenazaban con apagar.
Su legado se distingue por el amor y la solidaridad hacia aquellos menores que deambulan por calles y comunidades de Moca, a quienes ofrecía no solo formación, sino también esperanza y oportunidades de desarrollo.
La comunidad mocana lamenta profundamente su partida, reconociendo en Lenia Guzmán a una mujer ejemplar, cuya huella perdurará en generaciones que fueron beneficiadas por su trabajo y dedicación.