
MOCA, Espaillat.-La importancia de mantener la prudencia y la comunicación asertiva al momento de dirigirse al público, implica orientar, aclarar y edificar con respeto y empatía, sin transgredir ni irrespetar las funciones institucionales de las personas.
El ejercicio responsable de la comunicación debe desarrollarse dentro del marco del respeto mutuo, evitando señalamientos inapropiados o expresiones que puedan interpretarse como injerencias en funciones que corresponden exclusivamente a determinadas autoridades.
En ese contexto, fue citado el caso del director provincial del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales en Espaillat, Delio Ferreira, señalando que ninguna persona debe incurrir en mandatos o exhortaciones públicas relacionadas con la revisión de documentos y procedimientos administrativos que competen exclusivamente a su despacho institucional.
Emitir indicaciones públicas sobre actuaciones administrativas específicas puede considerarse una falta de respeto a la institucionalidad y a las competencias legales de los funcionarios responsables.
El director provincial de Medio Ambiente no se ha referido públicamente a ninguna gestión municipal en particular, por lo que consideran importante mantener un lenguaje prudente y respetuoso en el debate público.
La comunicación asertiva permite expresar pensamientos y posiciones con firmeza, pero sin agresividad ni ataques personales, favoreciendo el entendimiento y el intercambio de ideas de manera civilizada.
Expertos entienden que la prudencia al comunicar también implica escuchar, comprender diferentes puntos de vista y actuar con sensibilidad frente a las realidades y sentimientos de los demás.
La comunicación responsable debe contribuir al fortalecimiento institucional, al diálogo constructivo y al respeto entre ciudadanos, funcionarios y sectores sociales, promoviendo siempre la convivencia democrática y el entendimiento mutuo.