
Por Luis Ramón López
OPINIÓN.-Lo que fue concebido como una obra estratégica para mejorar la movilidad y dinamizar el desarrollo en la provincia Espaillat, hoy se ha convertido en uno de los proyectos más cuestionados de la actual gestión del presidente Luis Abinader. La circunvalación Moca-Estancia Nueva-Cruce de Chero, lejos de generar consenso, ha desatado críticas, denuncias y una creciente inconformidad social.
Con apenas 1.2 kilómetros de extensión, la obra ha requerido una inversión que ronda los 3,000 millones de pesos y lleva más de cinco años en proceso de construcción. Para muchos ciudadanos, estas cifras contrastan con los resultados visibles y alimentan cuestionamientos sobre su planificación, ejecución y propósito real.
Uno de los puntos más controversiales es la intención del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, de cerrar la entrada principal al distrito municipal de Juan López, una vía considerada por sus residentes como “icónica” y vital para la conectividad de la zona. Esta decisión también impactaría a comunidades como Villa Trina y Las Lagunas, que dependen de este acceso para sus actividades cotidianas.
Comunitarios y líderes locales, advierten que esta medida podría frenar el desarrollo de lo que proyectan como un futuro municipio con potencial económico y social. “Cerrar esa entrada es cerrar oportunidades”, sostienen, al tiempo que denuncian que no han sido escuchados por las autoridades.
Desde su inicio, la obra ha estado marcada por señalamientos de cambios en su diseño original. Inicialmente, se contemplaban soluciones como pasos a desnivel, pero con el tiempo estas propuestas fueron sustituidas por otras que, según denuncian, no responden a las necesidades reales de la población ni garantizan una movilidad eficiente.
A esto se suman preocupaciones técnicas, incluyendo la alegada construcción sobre una zona geológicamente vulnerable, lo que ha generado dudas sobre la durabilidad y seguridad de la infraestructura.
Para muchos ciudadanos, la circunvalación se ha convertido en un “rompecabezas” sin solución clara. Una obra que prometía descongestionar y conectar, pero que podría terminar siendo un tramo vial limitado en funcionalidad, más cercano a un mirador urbano que a una verdadera solución de tránsito.
Las críticas también apuntan a la falta de comunicación y transparencia. Sectores comunitarios denuncian que el gobierno se ha mantenido distante frente a los reclamos, sin ofrecer respuestas claras ni abrir espacios de diálogo efectivos.
Mientras tanto, la obra avanza lentamente, entre expectativas, frustraciones y un creciente sentimiento de abandono por parte de quienes serán directamente impactados.
La circunvalación Moca-Estancia Nueva-Cruce de Chero, sigue siendo, para muchos, una oportunidad en riesgo; un proyecto que pudo haber transformado la dinámica vial de la zona, pero que hoy enfrenta el desafío de reconciliarse con la comunidad y cumplir con su propósito original.
Ante un real reclamo ciudadano, un gobierno sordo, mudo y ciego, por querer imponer absurdos, descabellados, insensatos e incoherentes criterios, que atentan contra el bienestar colectivo.