
Por Luis Ramón López
MOCA, Espaillat.-El licenciado Rhadamés Mercedes, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), filial Espaillat, afirmó que las juntas de vecinos en esta provincia “no existen en la práctica o son infuncionales”, al tiempo que cuestionó su desempeño actual.
Mercedes, sostuvo que muchas de las juntas de vecinos que operan en esta jurisdicción no cumplen con el rol para el cual fueron creadas, señalando que han perdido su esencia comunitaria y su capacidad de representación social.
El dirigente de derechos humanos de Espaillat, explicó que una junta de vecinos, para ser efectiva, debe ser “auténtica, abierta, amplia y democrática”, y nacer desde la propia comunidad.
Indicó que el primer paso para su conformación debe ser la convocatoria de los residentes del sector, mediante reuniones comunitarias que permitan la integración de los distintos actores del barrio.
Asimismo, planteó que estas organizaciones deben reunirse de manera periódica, con asambleas mensuales y encuentros quincenales de su directiva, con el objetivo de planificar y dar seguimiento a sus acciones.
Mercedes, enfatizó que el papel fundamental de las juntas de vecinos es elaborar y ejecutar planes de desarrollo comunitario, orientados a gestionar soluciones a los problemas que afectan a los sectores.
“Un plan de desarrollo es lo que se va a hacer por el barrio: gestionar obras, canalizar necesidades y buscar soluciones concretas a las problemáticas de la comunidad”, expresó Mercedes.
CRITICA ROL ACTUAL DE JUNTAS
El presidente de la CNDH en Espaillat, también cuestionó que, en la actualidad, muchas juntas de vecinos se limiten a respaldar posiciones gubernamentales, en lugar de defender los intereses de sus comunidades.
“Ese no es su papel. Las juntas de vecinos están llamadas a representar y defender a la gente, no a servir como instrumentos de apoyo a lo que diga el gobierno”, afirmó.