Austeridad para el pueblo y para el gobierno

Gobierno decreta plan de austeridad y racionamiento del gasto público

Por Luis Ramón López

OPINIÓN.-En medio de un panorama internacional marcado por tensiones geopolíticas y presiones económicas, crece la preocupación en la República Dominicana sobre el impacto que podrían tener estos factores en los sectores más vulnerables y en la clase media del país.

La advertencia es clara, vienen tiempos de mayor presión económica, y el ciudadano común deberá prepararse para enfrentar un escenario donde el costo de la vida podría incrementarse y los ingresos perder poder adquisitivo.

El dominicano, tradicionalmente resiliente, enfrenta ahora el reto de reorganizar sus finanzas personales. Expertos y analistas coinciden en que es momento de actuar con prudencia, aplicando como reducir gastos innecesarios, priorizar necesidades básicas, fomentar el ahorro y evitar el endeudamiento impulsivo

La cultura del consumo, muchas veces impulsada por la inmediatez y las redes sociales, podría convertirse en un riesgo en un contexto económico más restrictivo.

LA CLASE MEDIA EN LA CUERDA FLOJA

Aunque históricamente los sectores más pobres han sido los más afectados por las crisis, en esta ocasión la clase media dominicana también podría sentir con fuerza el impacto.

El aumento en los precios de alimentos, servicios y combustibles, sumado a posibles ajustes fiscales, amenaza con reducir significativamente la capacidad de maniobra de este segmento, considerado el motor del consumo nacional.

EL ROL DEL GOBIERNO

Ante este escenario, diversos sectores entienden que el Gobierno que encabeza el presidente Luis Abinader, tiene en sus manos la responsabilidad de implementar políticas públicas que amortigüen el golpe económico.

Entre las medidas que se consideran necesarias figuran, llevar a cabo programas de asistencia focalizada, control del gasto público, incentivos a la producción nacional, protección del empleo y transparencia en el uso de los recursos del Estado.

Asimismo, se plantea la necesidad de una verdadera política de austeridad desde el poder, que priorice las necesidades reales de la población por encima del gasto superfluo.

Uno de los principales reclamos ciudadanos es que la austeridad no se quede en el discurso. La población exige coherencia entre lo que se pide al ciudadano y lo que se practica desde el Estado.

La percepción de derroche o mal uso de los recursos públicos podría agravar la desconfianza y generar tensiones sociales en un momento que requiere unidad y responsabilidad colectiva.

El llamado es a la conciencia, no se trata de alarmar, sino de prevenir. La historia económica ha demostrado que quienes se anticipan a las crisis logran enfrentar mejor sus efectos.

La austeridad, con el fin de estabilizar la economía y alcanzar eficiencia, supone reducir los gastos públicos y luchar contra el despilfarro. En medio de una crisis, se espera que la población encare ajustes económicos mientras se le exige al gobierno que disminuya el gasto corriente, buscando mayor equidad.

La disciplina financiera, el ahorro y la planificación serán claves para atravesar un periodo que, aunque desafiante, también puede convertirse en una oportunidad para reorganizar prioridades y fortalecer la estabilidad familia

El país se encuentra ante un momento de inflexión. La combinación de factores externos e internos obliga a tomar decisiones responsables tanto a nivel individual como institucional.

El dominicano deberá “apretarse los pantalones”, como reza el sentir popular, pero también el Estado debe asumir su rol con seriedad, equidad y visión de futuro.

Deja un comentario