Fatiga escolar: ¿Evidencia del fracaso de la revolución educativa?

Por Melisa Gómez

SANTO DOMINGO.-“Profesor, ¿hay clase mañana?”, “¿Profe, a qué hora es que van a retirar hoy?”, “Directora, toque temprano que no he cobrado”, “¿A qué hora es que van a traer la comida?”, “¡Ojalá que el viernes haya asamblea!”, “Vamos a dar esos exámenes rápido para salir de estos muchachos”.

Expresiones como estas, que reflejan una atmósfera de descontento, se escuchan entre estudiantes y maestros en el diario vivir de los centros educativos, y, según el lingüista y docente Elvido Lora Abreu, esta evidencia de “fatiga escolar” tiene una explicación desde el punto de vista de la pedagogía.

Lo primero que hay que entender, de acuerdo con Lora Abreu, es que los maestros dominicanos laboran en un sistema educativo con muchas deficiencias.

En este sistema -dice- los técnicos y coordinadores educativos no son especialistas en pedagogía, sino, más bien, administradores escolares, así como promotores (fiscalizadores) de métodos de planificación y evaluación, áreas que apenas representan una mínima parte de la complejidad del estudio de la especialización pedagógica.

A ello se le suman los orientadores, psicólogos y otros actores que tratan de suscribir y responsabilizar las precariedades del sistema educativo desde su experiencia con el manejo de la disciplina y métodos particulares de enseñanza.

La pedagogía: una ciencia
El lingu¨ista y docente Elvido Lora Abreu señala que es importante precisar que la pedagogía es una ciencia y que, por lo tanto, tiene un objeto de estudio y especialización, así como métodos, teorías de análisis y otros aspectos particulares de las ciencias.

Fatiga escolar: ¿Evidencia del fracaso de la revolución educativa?
La fatiga se concibe como un fenómeno fisiológico que consiste en la disminución de la capacidad de trabajo que alerta al mecanismo defensivo del sujeto laboral.

La “fatiga escolar” es un factor fundamental y preponderante en el deterioro de la capacidad de trabajo e impacta en el bajo rendimiento de maestros y alumnos en la práctica educativa.

“En la escuela dominicana, la mayor parte de los maestros utilizan como recurso didáctico el método expositivo, que es el que más cansancio provoca en los escolares”, asegura el lingüista y docente Elvido Lora Abreu.

El experto explica que con el método expositivo los alumnos participan menos y deben mantener una misma postura durante un tiempo muy prolongado. Esto implica, a su vez, que en situaciones en que un estudiante bostece o esté sentado de manera incorrecta durante la clase, se distraiga, y a raíz de ello el maestro deba repetir las explicaciones para que el alumno comprenda.

Eso “intensifica la fatiga en el maestro, quien tiene el compromiso de estimular a los estudiantes para lograr mantener la atención”, dice Lora Abreu.

Otro aspecto a tomar en consideración es la capacidad de trabajo, que se concibe como las posibilidades energéticas del organismo para enfrentar una tarea y realizarla. Sin embargo, esta se puede ver disminuida, por ejemplo, por enfermedad o fatiga, y entonces el rendimiento se afecta aunque se posean conocimientos, habilidades y hábitos al respecto.

Todo trabajo supone un gasto de energía por parte del que lo acomete, y con ello se ve disminuida la ejecución de la actividad física, e interviene en la capacidad de trabajo intelectual o mental.

En el caso específico del maestro, para lograr la atención de los estudiantes realiza una inversión de trabajo intelectual muy alta, lo que le produce fatiga nerviosa.

Estudiantes
En los alumnos, el movimiento de los músculos de la mano durante la escritura y de los músculos de los ojos al leer le provoca fatiga muscular.

Otras causas comunes de fatiga escolar son: iluminación incorrecta del aula o salón de clases, ventilación inadecuada en el espacio escolar, alimentación mal balanceada e incumplimiento del horario de sueño.

En la hora del almuerzo es recurrentemente que los estudiantes presenten dolor de cabeza, náuseas, sueño e irritación, es decir, comienzan a expresar algunos síntomas que caracterizan la fatiga, sea esta física, visual, mental o por déficit alimenticio.

RECOMENDACIONES
Para evitar los altos niveles de cansancio, Lora Abreu recomienda iniciar los primeros 10 minutos de clase con actividades preparatorias: pase de lista, comentar alguna noticia…, porque la capacidad de trabajo mental en ese periodo es baja, puesto que el organismo se prepara para la actividad a realizar.

Por la inestabilidad de los procesos nerviosos en estudiantes pequeños, incapaces de mantener la atención por mucho tiempo, se recomienda que la duración de la clase del preescolar sea de 30 minutos, y de segundo a sexto grado de 35 minutos, así como de 45 minutos en el nivel medio.

Lora recomienda que las autoridades empleen las vías y los métodos pertinentes que permitan elevar la capacidad de trabajo de los maestros y alumnos.

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