Por Miguel Ponce
Bonao. En una misión voluntaria, 65 jóvenes católicos de la ciudad de Miami, Estados Unidos, construyeron el puente de la comunidad Batey de Piedra Blanca, provincia Monseñor Nouel, una pasarela que habían reclamado durante años.
Además de aportar sus propios recursos (unos 40 mil dólares), el grupo terminó en apenas 10 días esta construcción. Los extranjeros forman parte de una escuela católica estadounidense, que trabaja en varios proyectos comunitarios en distintos países.
La pasarela permite comunicar comunidades que desde la tormenta Noel permanecían aisladas por la falta del puente.
Geovanny Pérez, de origen cubano, profesor del colegio Jesuitas de Belén, recordó que junto a la misión Ilac llevan prácticamente 30 años interviniendo en comunidades necesitadas.
“De forma voluntaria estos muchachos pagan sus pasajes, su comida y financian la construcción de la obra, jóvenes que ya son graduados y que piden sus diez días de vacaciones para venir acá”, expresó Pérez.