Por Wanda Méndez
La Defensora del Pueblo, Zoila Martínez Guante, deploró que la Policía Nacional aplique la baja deshonrosa y denigrante a policías de bajos rangos, como sargentos, cabos y rasos, como ocurrió recientemente.
Consideró que la degradación pública es un abuso y un discrimen.
La Defensora del Pueblo remitió una comunicación al presidente de la República, Danilo Medina, en la cual le pidió empaparse de esa situación. Dice que se debe determinar si la sanción contenida en la letra e) del artículo 65 de la ley 96-04 de la Policía Nacional que contempla la degradación solo se aplica a los policías de bajos rangos.
Señaló que el día 28 de abril del año en curso observó con horror, a través de los medios televisivos y escritos, cómo se sancionó de manera deshonrosa a dos miembros de la PN.
“Mi corazón se contrajo y créame que tuve que cerrar los ojos y clamar a Dios por misericordia”, señaló Martínez Guante en la comunicación enviada el primero de julio al presidente Medina.
Sostuvo que su interés es conocer si la disposición legal que contempla la degradación excluye a los oficiales superiores, como al jefe de la Policía, a los generales, coroneles y otros rangos.
“Señor presidente, recordemos que los miembros de la Policía sometidos a este castigo horrendo tienen hijos, madres, padres y hermanos y que las víctimas que más sufren son los hijos en la escuela o universidad, que tiene que recibir la burla de sus compañeros, además de quedar marcados.