
Por Luis Ramón López
MOCA.- La visita del Papa Francisco peregrino de paz, a México, con la que el pueblo devoto de la virgen de Guadalupe, confesan al jefe de la iglesia católica su renovación en la fe y de la esperanza de tener un mundo menos «egoista y menos agresivo».
Así lo ve el empresario Ramón Santana Rodríguez, a un un Papa Francisco sencillo y lleno de humildad, pero con un recio mensaje en contra de la injusticia y la exclusión social del hombre contra el hombre.
«Los recibimientos en lugares tan apartados como Chiapas, donde sus pobladores son indígenas la pobreza no tiene cara, hasta allí llegó el Papa Francisco con su mensaje de fe y de esa esperanza de cambios que esperan muchos y de actitudes y aptitudes que no nos permiten ver la realidad», expresó el empresario mocano, que ve al peregrino de paz, como el hijo ve a su padre ante el peligro, se siente protegido.
A juicio de Santana Rodríguez, la visita de seis días a México del Papa Francisco y su desplazamientos a cuatro estados de la República mexicana, de más pobreza y convulsionado como Michoacán por la violencia, el narcotráfico y la criminalidad, son signos de un llamdo a la conciencia para la paz, la confraternidad y la vivencia humana entre hermanos que somos.
«Sus mensajes en las homilias rebosadas de feligreses iban dirigidos precisamente, sin descartar episodios de la vida diaria que son comunes, a que cambiemos y caminemos por un mundo de igualdad, de amor, fe en el porvenir y dejar de ser pesimista para abrazar a Dios en busca de su bondad, misericordia y riqueza espiritual», manifestó el presidente de la empresa distribuidora de agroinsumos Fersan, en Moca.