El pueblo quiere a un candidato accesible y que les escuche

Danilo Medina

Por Luis Ramón López

SANTO DOMINGO.-Conversando con un amigo sobre el pérfil del presidente candidato licenciado Danilo Medina, me comentaba que en sus primerIMG_8952as actividades procelitistas sábado y domingo, se vió a un presidente aislado, desconectado y con mucha prisa, que recorrió 200 kilómetros del Sur profundo en campaña.

En su observación coincidimos, por qué el estilo de marketing que sus asesores de campaña han puesto en práctica, parece estar divorciado de la realidad y la practica política dominicana, de un electorado que quiere ver, tocar y sentir la presencia de su candidato presidente de cerca y no se lo permiten.

La realidad y la practica nos enseña como guia en la política moderna, de que el pueblo vota por el candidato que se acerca a la gente, que se detiene en la esquina, habla con la gente y les escucha, no a un candidato que lo llevan por las nubes, acorralado en sus movimientos por un anillo, que no conoce el lenguaje del pueblo votante.

Un atropello, un insulto inapropiado rodeado de arrogancias y desorganización operativa, se traducen en menos votos, comentarios adversos y todos tipos de comentarios negativos, que no defienden muchos de los funcionarios que acompañan al candidato presidente en sus recorridos y solamente buscan cámaras, como si fueran Danilo Medina.

La verdadera campaña de un candidato surte sus efectos positivos, cuando hace paradas impovisadas en lugares técnicos,  abraza al niños, jóvenes y adultos a quienes escuchas y habla con atención de sus necesidades y su posible soluciones, pero también con el chiripero, con el vendedor de chinas y frutas, con el comerciante, pulpero, con la vendedora de dulce en la esquina y con el envejeciente que está sentado frente a su casa ver pasar al candidato.

Ese es el candidato a la presidencia que el pueblo quiere y elige como presidente en las elecciones venideras del domingo 15 de mayo de 2016, que habla y caminas a pies, no en tantos vehículos ruidosos y caros.

 

 

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