
Por Antonio María Jiménez
SAN FRANCISCO DE MACORIS.-Miles de personas, incluyendo niños asistieron al cementerio municipal para dar el último adiós al reconocido narcotraficante Carlos Manuel Cuello Rodriguez, conocido en la Zona Norte de la Ciudad, con los sobrenombres
de Carlitos El Duro o Carlitos El Barbudo.
La nota complaciente de la Policía hizo recordar aquellos mortuorios de los jóvenes revolucionarios Milton Diloné, William Miéses, Pedro Reyes y Salvador Then, entre otros, que sus familiares procedían a sepultarlos en medio de tiros y bombas, siempre y cuando lograban que sus ataúdes no les fueran arrebatados de manera violenta por esa misma Policía y los miembros de la Banda Colorada.
Se manifestó ayer que el liderazgo social y revolucionario de las décadas del 60 y 70 ha cambiado de manos, ahora está en manos de delincuentes y narcotraficantes, que a la luz de sol en todas sus partes cuenta supuestamente con el soterrado apoyo de oficiales de la DNCD, la Policía y Organismos de Seguridad del Estado.
Por los actos bochornosos que se produjeron en el entierro de Carlitos El Duro, en verdad que caminamos a pasos agigantados hacia un total despeñadero social.