
El Tribunal Supremo ha legalizado el matrimonio entre las personas del mismo sexo en los 50 estados del país después de un debate nacional que lleva años y con la petición del gobierno de que «no existe una justificación adecuada para tal discriminación e injurioso ejercicio del poder estatal».
El Departamento de Justicia había critado las «leyes discriminatorias» de los estados, que «imponen daños concretos» a las parejas gays, enviándoles el mensaje de que son «de segunda clase».
Uno de los primeros en pronunciarse acerca del fallo del Supremo fue el presidente Barack Obama en su cuenta de Twitter: