
Por Luis Ramón López
LAS LAGUNAS, Jamao al Norte.- La belleza natural de manantiales en las faldas de la montañas de la cordillera Septentrional, cuencas acuíferas de agua fresca y cristalinas, podrían ser afectadas por el lanzamientos de despedicios y lavadero de vehículos y motores en su entorno.
Los manantiales de Jamao al Norte, que hacer correr su agua mansa por los riachuelos y cañadas, que pobladores que viven en los alrededores de sus riberas, comienzan a dañar y a contaminar, pese a esfuerzos de volu
ntarios vecinos a preservar las especies de peces, jaibas y otros anfibios que allí habitan.
En un recorrido desde su nacimiento de estos manantiales se pudo observar como el agua brota desde el corazón de la montaña, deslizándose por su cause de rocas calizas y cascajo amarillento de piedras talladas en diferentes tamaños.
Esa belleza de incalculable valor natural, nace en una montaña con un follaje espeso de bosques y plantas nativas de la zona, que todavía se conservan.
Los manantiales que suplen del preciado líquido a los arroyos Chiquito y Prieto, necesitan ser cuidados y preservados por sus pobladores, evitando seguir lanzando a su cause desperdicios contaminantes que ponen en peligro su vida útil.
De estas fuentes de agua natural, los habitantes que pueblan sus riberas, utilizan el preciado líquido para tareas cotianas tales como lavado de ropas, fregar, bañarse y unos más que otros aseguran que la consumen para beber, por sus nutrientes naturales y otros beneficios.
Medioambiente, debe cuidar y vigilar por el cuido de estas reservas natuales de agua, de las pocas que se conservan.
