
Por Punco Díaz Piñeyro
SANTO DOMINGO.- Sorpresivamente el sábado primero de marzo/2014,
tuve la suerte de un encuentro con el talentoso cantante
Vinicio «Mambo» Franco en el local de «Cosas del País»
del atento anfitrión y amigo-hermano Carlos Estrella en
la reciente estadía en Dominicana.
Bastó sencillamente, con decirle mi mocanidad para que
él entonces entonara en viva voz»:
«Mocana…mocanita, yo no la cambio, aunque me vaya
para otro país/Como la tierra negra que se dá por allí/
Como la lechosa, también son de allá y un buen aguacate
que dá seis tajás/La dulce naranja también de allí/Son de
Juan López, también de Guaucí, con una mocana, no hay
pá donde cojer, que tiene melao y sabor a miel/
Como piña dulce y como cajuil, la mujer mocana, orgullo
del país».
Se prestó el gran momento, que aunque en grabación,
el vocalista exclama el origen mocano de Papa Molina
Pacheco (trompetista y autor de la conocida canción
‘Evocación»); de Cuto Estevez (también trompetista y
compositor de la famosa «Sortilegio» o «Todo Me gusta
de Ti»); de la reina de la salve musical Elenita Santos y
del ejecutante de la trompeta Dominguito Rojas, le hice
saber que otros mocanos fueron sus compañeros en la
otrora Super-Orquesta, ya fuese nombrada en ciertos
momentos «San José» o «José Reyes».
Ellos fueron, los trompetistas, el primo Marino Rodríguez (Yin la funda),
Luisito Quiñnes y el saxofonista Julito Castellanos.
No se me escapó revelarle, que la esposa del maestro
Rafael Solano (Amarilis Pichardo) es mocana, hija del
conocido y antaño barbero mocano Fausto Pichardo.
La inmensidad artística de Vinicio Franco, ciertamente
supera en demasía su personalidad humana. Similar
trayectoria por otras grandes estrellas nuestras.