Por Luis Ramón López
NEW YORK.- Fabricantes de productos derivados del tabaco, tiendas de autoservicios y las princiaples asociaciones de pequeños bodegueros, tenderos y puestos de periódicos, han unidos fuerzas y han dejado formada la coalición «Salve Nuestras Tiendas», que se opone a la prohibición de la exhibición del tabaco, así como a las restricciones a su precio y su promoción.
Asegura que la ciudad de Nueva York está considerando aprobar una legislación que prohibiría exhibir productos de tabaco, eliminaría todos los cupones y promociones de tabaco, lo que elevaría aún más el precio de los cigarrillos.
Estas regulaciones sin precedentes, señala la organización «Salve Nuestras Tiendas» acarrearán un aumento en los costos para los negocios de toda la ciudad de New York, lo que a su juicio podrían incentivar más la venta ilegal de tabaco en el mercado negro.
«Estas nuesvas disposiciones, indica la organización de defensa del tabaco y sus derivados, podrían forzar despido y una pérdida de empleos entre comerciantes de la ciudad de New York.
La prohibición de los cupones y los descuentos limitaría innecesariamente la capacidad de los comerciantes de la ciudad para competir en precios, perjudicandoles y agobiando más a los consumidores adultos. «Y no son sólo los negocios locales lo que sufriran, de aprobarse estas leyes, la pérdida de venta significaran también «un duro golpe a as rentas públicas de la ciudad».
Aprecia la entidad que el pago de $6.86 por cajetilla de impuestos locales y estatales sobre el consumo de cigarros han desatado ya un «mercado negro» para este producto. «Las restricciones a los cupones y dscuentos empeorarán aun más este problema, al disparar las ventas ilegales de los vendedores ambulantes y de otros comerciantes ilicitos.
La coalición «Salve Nuestras Tiendas» afirma en un comunicado donde advierte a todos los comerciantes de la ciudad de New York, que de aprobarse dicha legislatura, los comericantes responsables serán la «primera línea de defensa» contra el acceso al tgabaco para los jóvenes. «Por desgracias, estas nuevas regulaciones trasladarán má las ventas al mercado negro.
Por último la coalición que representa a casi 10 mil vendedores de tabaco autorizados y a más de 56 mil empleados del sector de los comestibles de todos los vecindarios de la ciudad, subraya que la Corte Suprema ha dejado en claro que las garantías de la Primera Enmienda protegen los comunicados sobrte los productos de tabaco.
Además, existen jueces que han sostenido que los cupones y los decuentos constituyen una expresión comercial protegida. En vez de tratar de aprobar leyes que contravienen la Primera Enmienda, el Alcalde y l Concejo Municipal de la cudad de New York debería optar por normas que apoyen a los comerciantes responsables.