Por Luis Ramón López
SANTO DOMINGO.- El mundo cristiano se acerca a celebrar uno de los acontecimientos de más trascendencia de la iglesia católica; la muerte y resucción de Nuestro Señor Jesús, con la Semana mayor, o Semana Santa, que es una tradición en la República Dominicana, que reune a miles de feligreses en todo el país en iglesias, en estadios y plazas para recordar su muerte en el Carvario.
La iglesia dominicana, con gran arraigo y penetración en la familia promoviendo la fe cristiana en barrios, ciudades y campos, hace de esta fecha una verdadera ceremonia en la que se recogen los episodios que dieron origen a la muerte y resurección de nuestro Señor, que murió en la cruz por redimir los pecados del hombre en la tierra.
Ese rememorable hecho histórico para el cristianismo y la iglesia, a corregido con el pasdo del tiempo, que nuestras sociedades caminen por senderos de cambios en el sentir espiritual, cívico y moral en cada uno de sus miembros.
Sin embargo, en el tiempo las sociedades van cambiando y copiando nuevas estructuras de vivencias, que comienzan a cambiar las tradciones, costumbres y actuaciones de vivir
El ayer en el que la familia tomaba la Semana Santa para reflexionar y acercarse a Cristo y orar por un mundo mejor. De ese ayer al de hoy todo a cambiado y se ha dejado para un segundo plano esa celebración que muchos aportes a hecho a la condución de nuestra sociedad
La Semana Santa se ha convertido en las últimas décadas en un festín en el que prima la fiesta mundana, la bebentina, playas, la prostitución y otra forma aberrante de diversión, que se anteponen al sentimiento y fe del cristiano, principalmente entre los jóvenes que van subiendo sin un verdadero soporte en la en la búsqueda del Cristo Vivo.
Hace mil novecientos ochenta años de este suceso, donde Jesucristo entregó su vida por nosotros. El apóstol Pablo escribió en referencia a la muerte de Jesús «un hombre murió por todos».
Cada año en la República Dominicana miles de personas se desplazan hacia diferentes pueblos y ciudades del país para aprovecha la semana de asueto y disfrutar con amigos y familiares, que ya es una tradición.
Se producen decenas de muertos en el balance de la jornada, causado por embriaguez, tránsito, riñas y accidentes. Para la ocasión los cuerpos de socorros y el gobierno, han implementado un plan de seguridad, que permitirá a los vacacionistas transitar seguros por las carreteras del país y los lugares, tales como playas, rios, montañas y balnearios.

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Conmemoración de la muerte de Jesús
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