

Por Luis Ramón López
MOCA, Espaillat.-La salida de Nicolás Maduro, del poder marcaría el fin de una de las etapas más prolongadas y controvertidas del autoritarismo latinoamericano contemporáneo. Más que un simple relevo presidencial, un escenario sin Maduro, implicaría una reconfiguración profunda del poder político, económico y geopolítico tanto a lo interno de Venezuela como en el tablero regional e internacional.
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