
Por Luis Ramón López
MOCA, Espaillat.-Hablar de Juan Pablo Duarte, es hablar del origen moral de la República Dominicana. Es evocar la idea de nación cuando aún no existía, la libertad cuando era un riesgo mortal, y la soberanía cuando era apenas un sueño perseguido por un puñado de jóvenes idealistas.
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