Por Luis Ramón López

MOCA, Espaillat.-La diáspora dominicana en los Estados Unidos atraviesa uno de sus momentos económicos más difíciles en décadas. En medio de una escasez de empleos, rentas históricamente elevadas, alimentos cada vez más caros y servicios básicos con tarifas en constante aumento, la imposición de un 1 % de impuesto a las remesas ha sido recibida como un nuevo y duro golpe a la ya frágil economía de miles de familias trabajadoras.
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