
Por Luis Ramón López
MOCA, Espaillat.-Por años, la región del Cibao ha sido sinónimo de trabajo, comunidad y arraigo familiar. Sin embargo, en los últimos tiempos, ese paisaje social se ha visto estremecido por casos de desapariciones infantiles sin explicación, que han encendido las alarmas de la población y han sembrado una profunda sensación de incertidumbre, angustia y pánico colectivo.
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