
Por Onelio Dominguez
SANTIAGO.-Mayra Alonzo, de 59 años de edad, residente en Santiago, simuló su muerte para vivir en vida la experiencia de «su propio funeral» y cumplir su “fantasía” de sentirse fenecida y así “disfrutar” de su propio velatorio, con la única particularidad de que ella pagó todos los preparativos.
La mujer rentó un ataúd y llegó a su residencie en un carro fúnebre, donde fue velada por amigos y familiares del sector, quienes la acompañaron con llanto.
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