
Por Luis Ramón López
MOCA, Espaillat.-Lo que debía ser un tiempo de recogimiento espiritual durante la Semana Santa, terminó convertido, en una escena de descontrol en el municipio de Las Terrenas, donde la realización de los llamados “teteos” ha generado indignación y un intenso debate público.
Videos y testimonios difundidos en redes sociales muestran concentraciones multitudinarias, música a alto volumen, consumo excesivo de alcohol, sustancias ilícitas, prostitución y escasa presencia de control efectivo, en actividades que contrastan con el sentido religioso y de reflexión que tradicionalmente caracteriza la Semana Mayor.
Para amplios sectores de la sociedad, este tipo de manifestaciones representa una afrenta directa al significado de la Semana Santa, período que conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
Líderes comunitarios, religiosos y la sociedad civil, han expresado su preocupación por lo que consideran una pérdida progresiva de valores, donde el recogimiento ha sido sustituido por el entretenimiento sin control.
“Se está perdiendo el respeto por una tradición que forma parte de nuestra identidad cultural y espiritual”, coinciden voces consultadas.
Más allá del aspecto religioso, el fenómeno del “teteo” también plantea serios retos en materia de seguridad ciudadana. La aglomeración desorganizada de personas, el consumo de alcohol, drogas y la falta de regulación pueden derivar en situaciones de riesgo, accidentes o alteraciones del orden público.
En ese contexto, diversos sectores han señalado la necesidad de una actuación más firme por parte de las autoridades, incluyendo a la Policía Nacional de la República Dominicana y los gobiernos locales.
La crítica no solo se centra en quienes organizan o participan en estas actividades, sino también en la permisividad institucional. Para muchos ciudadanos, la falta de intervención oportuna refleja debilidades en la gestión del orden durante uno de los períodos más sensibles del año.
Se plantea que el Gobierno central, junto a las autoridades municipales, debe adoptar medidas preventivas y correctivas para evitar la repetición de estos escenarios en Las Terrenas y otras zonas del país.
Especialistas advierten que el problema no es únicamente de control, sino también de educación y cultura. La transformación en la forma de vivir la Semana Santa, responde a cambios sociales profundos, donde el entretenimiento ha ganado terreno frente a la tradición.
Sin embargo, insisten en que esto no debe convertirse en justificación para el desorden ni para la vulneración de normas básicas de convivencia.
El caso de los “teteos” en Las Terrenas, deja en evidencia una tensión entre modernidad, cultura y valores tradicionales.
Más que una simple polémica, se trata de un llamado a reflexionar sobre el tipo de sociedad que se está construyendo y el rol que deben asumir tanto las autoridades como la ciudadanía. Porque el verdadero desafío no es solo controlar el desorden, sino recuperar el equilibrio entre libertad, respeto y responsabilidad social.