Moca, capital del constitucionalismo progresista del siglo XIX

Vanguardia del Pueblo - Órgano de difusión oficial del Partido de la  Liberación Dominicana

Por Luis Ramón López

OPINIÓN.-En el convulso escenario político del siglo XIX dominicano, marcado por luchas internas, caudillismo y tensiones entre proyectos de nación, surgió en Moca, el 19 de febrero de 1858, una de las expresiones más avanzadas del pensamiento liberal dominicano: la Constitución de Moca.

Considerada por muchos historiadores como la más progresista de su época, esta carta magna sentó bases firmes para el fortalecimiento de la democracia, la libertad y la soberanía nacional.

La Constitución de Moca nació en medio de la Revolución del 7 de Julio de 1857, movimiento que buscaba enfrentar el autoritarismo del presidente Buenaventura Báez y rescatar los principios republicanos proclamados tras la Independencia Nacional de 1844. El Cibao, con Santiago y Moca, como centros políticos y económicos, lideró este proceso reformador.

Fue en ese contexto que se convocó una Asamblea Constituyente en Moca, la cual elaboró una nueva Constitución con un marcado carácter liberal y reformista.

Principios democráticos innovadores

La Constitución de 1858 introdujo importantes transformaciones institucionales. Entre sus aportes más destacados se encuentran, la reducción del período presidencial a dos años, limitando así el continuismo en el poder, la supresión de la reelección consecutiva, medida orientada a evitar el caudillismo, el fortalecimiento del Poder Legislativo, otorgándole mayor peso frente al Ejecutivo.

También se incluyó la eliminación de la pena de muerte por delitos políticos, un paso significativo hacia el respeto de los derechos individuales y mayor descentralización administrativa, procurando equilibrio territorial. Estos elementos reflejan una clara intención de limitar el poder absoluto del Ejecutivo y consolidar un modelo republicano más participativo.

La Constitución de Moca, reafirmó el principio de soberanía nacional en momentos en que el país enfrentaba presiones externas y amenazas anexionistas. Asimismo, amplió garantías individuales relacionadas con la libertad de expresión y otros derechos fundamentales, reforzando la idea de un Estado sometido al imperio de la ley.

Su espíritu estaba profundamente vinculado al pensamiento liberal del siglo XIX, inspirado en corrientes democráticas que promovían la separación de poderes y el respeto a las libertades públicas.

Un legado histórico

Aunque su vigencia fue breve debido a los conflictos políticos posteriores, la Constitución de Moca, dejó una huella trascendental en la historia constitucional dominicana. Representó un intento serio de institucionalizar la democracia en una etapa caracterizada por la inestabilidad y el predominio de liderazgos personalistas.

Moca, conocida como la “Villa Heroica”, no solo aportó hombres y mujeres valientes a la historia nacional, sino también una de las propuestas constitucionales más avanzadas del país. La Carta Magna de 1858, simboliza un momento en que la nación apostó por la modernidad política, la limitación del poder y la defensa de la soberanía.

Hoy, más de siglo y medio después, la Constitución de Moca, sigue siendo un referente del ideal democrático dominicano y un recordatorio de que la construcción de la República ha sido fruto de luchas, ideas y sacrificios en favor de la libertad.

La Carta Magna de 1858, simboliza uno de los momentos más avanzados del pensamiento político dominicano del siglo XIX. Su contenido progresista, su defensa de la libertad y su apuesta por la institucionalidad la convierten en un referente histórico del constitucionalismo nacional.

Deja un comentario