Por Luis Ramón López

GASPAR HERNANDEZ, Espaillat.-La costa del Atlántico Norte dominicano, es una de las franjas costeras más hermosas y auténticas del país. En este corredor natural, donde el mar Caribe cede protagonismo al océano Atlántico, se encuentra Gaspar Hernández, municipio costero de la provincia Espaillat, joya aún poco explotada que combina playas vírgenes, naturaleza exuberante y una identidad cultural profundamente ligada al mar.
Ubicado en el centro de esta franja atlántica, Gaspar Hernández, se erige como un punto estratégico y natural de descanso para quienes recorren el litoral norte. Su principal atractivo, la playa Rogelio, destacada por sus aguas cristalinas, arenas claras y un entorno verde que parece abrazar la costa, ofreciendo al visitante una experiencia de tranquilidad y conexión con la naturaleza.

Pero Rogelio, no está sola. Otras playas de igual belleza se despliegan a lo largo del municipio, como playa Paraiso, playa La Ermita, formando un conjunto de escenarios naturales que convierten esta zona en un auténtico paraíso de sol y arena, tanto para visitantes nacionales como extranjeros que buscan escapar del turismo masivo y reencontrarse con lo esencial.
La experiencia en la costa norte no estaría completa sin su exquisita gastronomía marina. En Gaspar Hernández y las comunidades costeras cercanas, los visitantes pueden disfrutar de una oferta culinaria basada en los manjares del mar, donde el pescado fresco, los mariscos, el lambí y el camarón se combinan con recetas tradicionales y sazones locales que conquistan todos los paladares.
Cada plato es una expresión de identidad y tradición, preparado por manos expertas que han heredado el arte de cocinar lo que el océano ofrece generosamente cada día.
Visitar esta costa es mucho más que vacacionar; es conectar con la madre naturaleza. El verdor de sus montañas cercanas, la frescura constante de las brisas atlánticas y el sonido incesante del oleaje crean un ambiente propicio para el descanso, la contemplación y el bienestar.
Senderos naturales, acantilados, ríos que desembocan en el mar y playas aún vírgenes hacen de esta región un espacio ideal para el ecoturismo, la fotografía, los deportes acuáticos y el turismo sostenible.
UN TESORO POR DESCUBRIR
A diferencia de otros polos turísticos más desarrollados, la costa que va de Cabarete a Río San Juan conserva una autenticidad intacta, donde el visitante no solo observa, sino que vive la cultura local, comparte con su gente y se integra a un entorno que respira tranquilidad.
Gaspar Hernández, en particular, representa un tesoro natural y cultural con un enorme potencial, llamado a convertirse en un referente del turismo responsable en la región norte, siempre que su desarrollo se realice en armonía con el medio ambiente y las comunidades locales.
UN DESTINO QUE ENAMORA
La costa del Atlántico Norte no se visita una sola vez; se recuerda y se anhela volver. Entre olas, sol, arena, brisas frescas y sabores marinos, este litoral dominicano invita a redescubrir la belleza natural del país y a reencontrarse con lo más puro del paisaje costero.
Quien recorre esta costa no solo conoce un destino, vive una experiencia que conecta el alma con la naturaleza.