

Por Luis Ramón López
SANTIAGO.-La visita de tres días del expresidente Leonel Fernández, a la ciudad de Santiago, no pasó inadvertida. Por el contrario, desató lo que muchos analistas políticos describen como un verdadero avispero político, al evidenciar un respaldo masivo y entusiasta a su proyecto presidencial con miras a las elecciones del 2028, generando inquietud palpable en el Gobierno y en la alta dirigencia del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
Durante su estadía, Fernández, ha desarrollado una agenda intensa que incluyó encuentros con empresarios, comunicadores, cooperativistas, dirigentes políticos, líderes comunitarios y sectores sociales, así como actos de juramentación y actividades partidarias que desbordaron los espacios donde fueron convocadas.

Cada actividad se convirtió en una demostración de fuerza política y organización territorial de la Fuerza del Pueblo, particularmente en la región del Cibao.
Las imágenes y testimonios recogidos durante la visita reflejan un respaldo descomunal, que sorprendió incluso a sectores acostumbrados a medir con cautela las manifestaciones políticas.
La masiva presencia de simpatizantes, dirigentes y ciudadanos independientes fue interpretada como una señal clara de que Leonel Fernández, mantiene una conexión vigente y activa con amplios sectores de la sociedad, especialmente en Santiago, considerada históricamente plaza estratégica del poder político nacional.
Para muchos observadores, la visita dejó en evidencia que el liderazgo de Fernández, no solo se mantiene, sino que crece en capacidad de convocatoria, articulación y cohesión partidaria, colocando a la Fuerza del Pueblo, en una posición de protagonismo anticipado en el escenario preelectoral.
EL IMPACTO POLÍTICO DE LEONEL EN SANTIAGO
El impacto político de la visita no tardó en provocar reacciones. Fuentes políticas coinciden en señalar que el Gobierno y el PRM, se vieron obligados a trasladar con carácter de urgencia a su plana mayor a Santiago, en un intento por contener el terreno que perciben como desplazado por el avance opositor.
La movilización acelerada de altos funcionarios y dirigentes oficialistas hacia la Ciudad Corazón fue interpretada como una respuesta directa al efecto político generado por Fernández, confirmando que Santiago se ha convertido en un escenario de disputa clave rumbo al 2028.
No es casual que el epicentro de este remezón político haya sido Santiago. La ciudad, motor económico y social del Cibao, ha funcionado históricamente como un termómetro electoral.
El nivel de apoyo mostrado a Leonel Fernández, durante su visita envía un mensaje claro: la Fuerza del Pueblo, ha logrado consolidar estructuras, liderazgo y simpatía popular en una plaza que ningún proyecto presidencial puede ignorar.
Dirigentes locales señalan que el respaldo no se limita a la militancia tradicional, sino que incluye sectores independientes y antiguos simpatizantes del oficialismo, motivados por el discurso de experiencia, institucionalidad y visión de Estado que encarna Fernández.
SANTIAGO, UN ESCENARIO QUE INQUIETA
La visita de Leonel Fernández, a Santiago no fue un simple recorrido político. Fue una demostración de fuerza, que alteró el tablero y adelantó tensiones propias de una campaña que, aunque distante en el calendario, ya se perfila en la realidad política nacional.
Mientras el Gobierno, intenta recomponer su presencia territorial y el PRM reacciona ante la pérdida de espacios simbólicos y reales, la Fuerza del Pueblo, capitaliza el momento, fortaleciendo su narrativa de crecimiento y consolidación.
LEONEL EL CAMINO AL 2028
A juzgar por lo ocurrido en Santiago, el camino hacia el 2028 ya comenzó. La visita de tres días de Leonel Fernández, dejó claro que su proyecto presidencial no es una intención aislada, sino una estructura en movimiento, con capacidad de convocatoria, discurso y presencia territorial.
Santiago habló. Y su mensaje, según coinciden muchos analistas, resonó con fuerza en todo el país, marcando un antes y un después en la carrera política que se avecina.