Carlixta, la joven coquera que convierte el coco en sustento y ejemplo

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Por Luis Ramón López

CRUCE DE GUAYACANES, Mao.-En el cruce de Guayacanes, en Mao, provincia Valverde, justo a orillas de la autopista Duarte, donde el sol golpea fuerte y el tránsito no se detiene, una joven mujer ha convertido un modesto puesto de venta en un símbolo de trabajo digno, constancia y orgullo.

Su nombre es Carlixta, conocida por todos como “La Coquera”, y cada día se gana la vida vendiendo agua de coco, una bebida tan refrescante como saludable.

Desde tempranas horas, Carlixta, se coloca en su espacio, organizada y sonriente, ofreciendo a conductores y transeúntes un producto natural que calma la sed y devuelve energías. Más allá del coco y su agua, lo que ella entrega es una lección silenciosa de dignidad, demostrando que el trabajo honra, sin importar su categoría, ni el sexo, cuando existe voluntad, disciplina y el deseo genuino de salir adelante.

Su jornada no es sencilla. Requiere esfuerzo físico, paciencia y resistencia al clima, pero Carlixta, asume cada reto con una actitud positiva y ejemplar. Para ella, este oficio no es solo un medio de subsistencia, sino una forma honesta de contribuir al desarrollo y al sostenimiento de su hogar, apostando al fruto de su propio sacrificio.

Quienes la conocen destacan su trato amable y su perseverancia. En un entorno donde muchos buscan atajos, Carlixta, ha elegido el camino del trabajo honrado, convirtiéndose en una referencia para jóvenes y adultos que diariamente transitan por esta importante vía del país.

Su historia rompe estereotipos y envía un mensaje claro: no existen trabajos pequeños cuando se realizan con dignidad. En cada coco que abre y en cada botella de agua que entrega, Carlixta, reafirma que el verdadero valor está en la voluntad de ser útil, productivo y ejemplo para los demás.

Carlixta “La Coquera”, no solo refresca la autopista Duarte; refresca la esperanza, recordándonos que el trabajo dignifica y que, con empeño y determinación, cualquier espacio puede convertirse en una oportunidad de crecimiento.

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