La curiosa celebración por la destitución de Rafael Santos Pérez en la Opret

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Por Luis Ramón López

MOCA, Espaillat.-Hay acontecimientos políticos que pasan desapercibidos, otros que generan debates intensos y, en ocasiones, algunos tan peculiares que provocan sonrisas, murmullos y reflexiones profundas. La reciente destitución del ingeniero Rafael Santos Pérez, como director de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (Opret), pertenece, sin duda, a esta última categoría.

El presidente Luis Abinader, emitió el decreto 652-25, mediante el cual dejó sin efecto la designación de Santos Pérez y colocó en su lugar a Jhael Isa Tavárez, como nuevo director ejecutivo de la institución. Hasta ahí, todo parecería un simple movimiento administrativo. Pero la reacción que provocó en la provincia Espaillat, convirtió el hecho en un fenómeno político digno de análisis… y de humor fino.

Lo curioso, y hasta jocoso, es que la salida de Rafael Santos Pérez, generó celebración, sí, celebración… tanto a lo interno del PRM, como en su propio pueblo y, para sorpresa de muchos, también en partes del país.

Lo paradójico es que Rafael Santos Pérez es, en lo personal, un hombre afable, sencillo y muy querido. Pero en política, hay reglas no escritas, la presencia, articulación, cercanía y trabajo de base. Y ahí, según muchos dirigentes locales, radicó el problema de celebración.

La percepción general,a veces expresada en voz alta y otras en corrillos políticos, es que el ingeniero Santos Pérez, “se olvidó de la plaza”. Que no se le veía, que no impulsaba la organización territorial y que su rol político en Espaillat, quedó relegado mientras ocupaba su importante función estatal.

Curiosamente, no fueron sus adversarios quienes hicieron más ruido… sino los de su propia casa el PRM.

Hay un dato que siempre acompañará su nombre, Rafael Santos Pérez, fue un gran financista en la campaña que llevó al presidente Luis Abinader, al poder. Desde su movimiento “La Familia”, aportó recursos, estructura y respaldo para consolidar la ofensiva política del PRM en 2020.

Sin embargo, la política es como una bicicleta, si dejas de pedalear, te caes. Y Santos Pérez, según aseguran dirigentes de todos los niveles, dejó la bicicleta estacionada durante demasiado tiempo.

Más allá del humor ligero que ha provocado esta reacción colectiva, el caso deja un mensaje profundo para muchos funcionarios y dirigentes políticos. No existe cargo suficientemente alto que sustituya el trabajo político de base.

La gente no solo evalúa la gestión, evalúa la presencia, el trato, la disponibilidad, la conexión con la comunidad y la capacidad de mantener viva la estructura política que sustenta al partido en cada territorio.

El episodio, más que un simple movimiento administrativo, se ha convertido en una especie de recordatorio, casi una fábula política, para quienes ocupan posiciones públicas pero olvidan que la política se cultiva día a día, mano a mano, rostro a rostro.

Con la llegada de Jhael Isa Tavárez, a la dirección de la Opret, se abre una nueva etapa para la institución. Mientras tanto, en la provincia Espaillat, queda un caso que, sin necesidad de escándalos ni controversias, deja una enseñanza, de que en política, el olvido del territorio es más peligroso que la peor oposición.

Y sí… también deja un episodio que, aunque produce sonrisas, obliga a pensar.

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