
Por Luis Ramón López

NEW YORK.-Zohran Mamdani, recientemente electo como alcalde de Nueva York, enfrenta una de las coyunturas más complejas en la historia de la ciudad: altos alquileres, falta de empleos de calidad, inseguridad, violencia, limpieza urbana deficiente, alimentos a precios elevados y un sentimiento de abandono en sectores clave.
Zohran Mamdani, de 34 años, nacido en Uganda y de ascendencia surasiática, es el primer alcalde musulmán y el más joven en liderar la ciudad en más de un siglo. Mamdani, exasambleísta estatal y militante del ala progresista del Partido Demócrata, llegó a la alcaldía tras una reñida elección en la que derrotó al exgobernador Andrew Cuomo y al republicano Curtis Sliwa.
Su victoria marca un hito trascendental sociopolítico y representa la esperanza de amplios sectores por políticas públicas centradas en la equidad, la solidaridad y un firme rechazo a los privilegios de las élites.
La ciudad de New York, enfrenta grandes desafios y por delante prioridades urgente que emplear, como la crisis habitacional y los altos alquileres. Nueva York, enfrenta una de las crisis de vivienda más graves de EE. UU.
Actualmente, la tasa de vacancia para alquileres asequibles es de apenas 1.4% y, para los alquileres por debajo de USD 2,400, es casi inexistente. Esta situación deja a miles de familias trabajadoras al borde del desalojo y la falta de hogar, agravada por el constante aumento de los alquileres y la escasa oferta de vivienda digna.
Desempleo y la calidad del trabajo, es donde ciudad lucha con la recuperación económica post-pandemia. A pesar del dinamismo de sectores tecnológicos y de servicios, persiste la precariedad laboral y el desempleo estructural en segmentos vulnerables, especialmente entre jóvenes y migrantes.
La inseguridad, delincuencia y violencia, tiene repunte en delitos violentos, robos y violencia armada, lo que condiciona la percepción pública, que exige reformas policiales profundas y políticas sociales inclusivas para atacar causas estructurales como la pobreza y el desempleo juvenil.
Los alimentos caros y el abandono social, son necesidades básicas. Los precios de bienes esenciales como vivienda, servicios básicos y alimentos superan el crecimiento de los ingresos. Así, cientos de miles de residentes experimentan inseguridad alimentaria y dependencia de comedores públicos y ayudas sociales.
La falta de limpieza y servicios urbanos, han incrementado el deterioro de la limpieza pública y el mantenimiento urbano, ha sido blanco de fuertes críticas, con barrios que documentan basureros desbordados y la reducción de servicios esenciales de aseo y saneamiento.
AGENDA Y PROPUESTAS DE MAMDANI
Mamdani, ha presentado un ambicioso programa de gobierno progresista, que iniciara según se propuesto con el congelamiento de los alquileres para más de un millón de arrendatarios y aumento de impuestos a grandes fortunas para financiar vivienda asequible. La creación del primer programa universal de cuidado infantil en Nueva York y transporte público gratuito.
La contratación de 200 abogados municipales para defender legalmente las políticas locales ante la presión federal y blindar derechos sociales de los neoyorquinos más vulnerables.
Para hacer posible su agenda, el nuevo alcalde debe conciliar su agenda con la legislatura estatal y una potencial administración federal adversa, navegar la presión de los multimillonarios y los intereses comerciales, y transformar promesas en soluciones viables para una metrópoli que demanda liderazgo audaz y resultados verificables.
También, congelar las rentas para los inquilinos bajo el régimen de rent-stabilized, aproximadamente un millón de hogares. Construir 200 000 viviendas adicionales en los próximos diez años para aumentar la oferta y bajar la presión sobre el mercado inmobiliario.
Zohran Mamdani, iniciara su mandato con grandes esperanzas y desafíos sin precedentes, debiendo equilibrar cambios estructurales progresistas en vivienda, economía, seguridad y servicios urbanos ante una compleja realidad social y política.
Sin embargo, el “caos” y las dificultades que muchos perciben, vivienda excesivamente costosa, inseguridad persistente, servicios que no cumplen, serán su banco de prueba. De su capacidad para traducir promesas en resultados dependerá no solo su mandato, sino en gran medida la viabilidad de una nueva opción progresista en ciudades estadounidenses.