
Por Nicolás Arroyo Ramos
OPINIÓN.-La cultura de paz se fundamenta en un conjunto de valores, principios, actitudes y comportamientos que promueven la convivencia armoniosa y sin violencia, así como la solución pacífica de los conflictos, el respeto a la vida, diálogo, solidaridad, justicia y equidad. Requieren ser compartidos para su mayor comprensión social y a lo que contribuyen los medios de comunicación social.
Partiendo del concepto de que comunicación es un proceso dinámico, continuo y fundamental para conectar personas, grupos e instituciones que crea una relación empática, magnética y armónica, entre las personas, instituciones y la sociedad y que estamos viviendo en la llamada Era de la Revolución Tecnológica los medios de comunicación desempeñan un rol cada día más importante en la educación y conciencia ciudadana.
Los medios de comunicación, en sus diversas modalidades, (estaciones de radio, canales de televisión, periódicos, revistas y redes sociales), desempeñan una labor pedagógica resaltando la misión de educar, informar, forjar opinión pública sobre una realidad social, política, económica y cultural, convirtiéndose moldeadores de conductas y creadores de conciencia ciudadana.
Valorando la idea del pedagogo brasileño Paulo Freire, cuando afirma que: “La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo”, notamos que los medios de comunicación tienen una gran utilidad en la transmisión de la cultura de paz a la ciudadanía, con el propósito de influir en la creación de nuevos paradigmas de conductas sociales en niños, jóvenes y adultos.
La promoción de la cultura de paz y educación ciudadana requiere ser asumida como una política del Estado, realizando alianzas estratégicas con el sector privado, involucrando a las instituciones oficiales, legisladores, alcaldías, empresarios de los medios de comunicación, gremios profesionales, academias, iglesias, juntas de vecinos, productores y conductores de programas de radio y televisión, periodistas, locutores, publicistas, dueños de plataformas digitales, entre otros.
El autor es periodista, abogado, locutor profesional y Magíster en Derecho y Relaciones Internacionales y productor de televisión.