El río Moca de manantial de vida a «vertedero público» olvidado

rio moca – Valle del Cibao

Por Luis Ramón López

MOCA, Espaillat.-El río Moca, una vez orgullo natural de la ciudad del Viaducto en la provincia Espaillat, hoy agoniza silenciosamente bajo capas de basura, aguas negras y el olvido de las autoridades. Lo que fue un caudal de aguas cristalinas que corría con fuerza y alegría entre piedras, rocas, y bosques de árboles frondosos, se ha convertido en un vertedero a cielo abierto.

Durante décadas, el río Moca fue una fuente vital para la biodiversidad de la zona. En sus aguas habitaban jaibas, camarones, carpas y otras especies acuáticas que nutrían tanto al ecosistema como a las comunidades aledañas. Su lecho, cubierto de arena limpia y rodeado de verdes montes, era también un punto de encuentro familiar y un refugio para quienes buscaban un respiro de la ciudad.

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Los árboles que bordeaban su cauce ayudaban a regular la temperatura, prevenían la erosión y sostenían una rica vida silvestre. El río era no solo un recurso natural, sino un símbolo de identidad y orgullo para los mocanos.

Hoy, esa imagen es solo un recuerdo. El tramo del río que atraviesa la ciudad de Moca parece una cicatriz abierta en el paisaje urbano. Bolsas plásticas, electrodomésticos viejos, animales muertos y aguas negras son parte del paisaje cotidiano. Los olores nauseabundos y el aspecto turbio del agua son señales del profundo daño ecológico que ha sufrido este afluente.

La falta de plantas de tratamiento de aguas residuales y la inexistencia de políticas ambientales eficaces han contribuido a que el río se ahogue en su propia tristeza. El crecimiento urbano desordenado, la deforestación de sus márgenes y la indiferencia ciudadana han hecho el resto.

Pese a su deterioro evidente, ninguna autoridad local, ni del Gobierno Central, ha asumido una postura firme para rescatar al río Moca. No existen proyectos oficiales en curso para su saneamiento, ni propuestas públicas orientadas a su preservación. El río parece no tener quién lo defienda.

Esta falta de acción es, para muchos, una señal del poco valor que se le da a los recursos naturales en los planes de desarrollo urbano y nacional. Los ríos urbanos del país, y el Moca en particular, siguen siendo víctimas del cortoplacismo político y del abandono estatal.

UNA LLAMADA URGENTE

Salvar al río Moca, no es solo una cuestión ambiental, sino también social, cultural y de salud pública. Es necesario que se levanten voces desde la ciudadanía, que las instituciones educativas, grupos comunitarios y medios de comunicación pongan este tema en la agenda pública. La rehabilitación del río no solo es posible, sino urgente.

Regenerar sus aguas, reforestar sus orillas, construir sistemas de tratamiento de aguas residuales y crear una cultura de respeto hacia los recursos hídricos son pasos clave para devolverle la vida a este símbolo natural de Moca.

El río Moca no puede seguir muriendo en silencio. Porque al ignorarlo, también vamos perdiendo una parte vital de nuestra historia, nuestra salud y nuestro futuro.

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