Estamos de fiesta con Jesús! Celebración del Domingo de Pascua en comunidad

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Por Luis Ramón López / Reportaje Especial

MOCA, Espaillat.-Este Domingo de Pascua no fue un día cualquiera. En cada rincón del país, y especialmente en las comunidades de fe, resonó la alegría del Cristo resucitado. Con cánticos, misas, procesiones, actividades familiares y celebraciones al aire libre, la comunidad cristiana celebró con entusiasmo la victoria de la vida sobre la muerte, renovando su fe en medio de tiempos difíciles.

Esta celebración central del cristianismo el Domingo de Pascua, se conmemora la resurrección de Jesús, tres días después de su crucifixión, en Viernes Santo, el cual marca el fin de la Semana Santa y el inicio del Tiempo Pascual, un periodo de 50 dias de alegria y esperanza.

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Desde muy temprano en la mañana, cientos de fieles acudieron a sus parroquias para participar en la Misa de Resurrección, una de las más importantes del calendario litúrgico. En iglesias como la parroquia Nuestra Señora del Rosario en Moca y el Santuario Sagrado Corazón de Jesús, se vivió un ambiente de gozo y recogimiento, lleno de alabanzas, flores, incienso y luz.

El domingo se realizan ceremonias religiosas que proclaman el gozo de la resurrección, rememorando cómo María Magdalena y otras mujeres hallaron el sepulcro vacío y el Angel anunció que Jesús había resucitado.

La misa estuvo llena de símbolos que renovaron la fe: el Cirio Pascual encendido, símbolo de Cristo resucitado; el agua bendita con la que los presentes renovaron sus promesas bautismales; y por supuesto, el canto del «Aleluya», que volvió a sonar con fuerza tras los días de silencio y recogimiento.

Esta llama del Cirio Pascual, representa la fe como una imagen viva de la Resurrección que se comparte entre los fieles, quienes están llamados a ser portadores de esta luz y testigos del amor de Cristo en sus vidas.

La Resurrección «no es solo un hecho del pasado, sino una fuerza viva que transforma nuestro presente». Invitó a todos a ser testigos de la Resurrección en sus familias, trabajos y comunidades, llevando esperanza donde haya tristeza y luz donde haya oscuridad.

Más que una fecha en el calendario, la Pascua es el corazón de la fe cristiana. Y este año, más que nunca, los fieles la vivieron como una verdadera fiesta espiritual, donde el silencio del Viernes Santo dio paso al canto de victoria del Domingo de Resurrección.

Este dia es una verdadera fiesta de fe y alegría para todos los cristianos, celebrando el triunfo de Jesús y su promesa de vida eterna.

Jesús venció a la muerte, y con Él vencemos nuestros miedos, nuestras heridas y nuestras dudas. ¡Estamos de fiesta con Jesús!”

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