Por Luis Ramón López
América Latina se encuentra en una encrucijada ante el inicio del segundo mandato de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. El continente enfrenta un panorama complejo, marcado por la incertidumbre y potenciales desafíos en sus relaciones con la gran nación del norte.
El regreso de Trump a la Casa Blanca promete generar tensiones en las relaciones bilaterales, especialmente con México y Brasil. La amenaza de imponer aranceles del 25% a productos mexicanos si el país no refuerza sus medidas contra la migración irregular y el tráfico de fentanilo podría desestabilizar la cooperación económica entre ambas naciones. Asimismo, el plan de Trump de incrementar los aranceles y renegociar tratados de libre comercio genera preocupación en la área.
Su enfoque se centrará en la migración, imponiendo medidas estrictas como deportaciones masivas de millones y millones de migrantes en situación irregular y restricciones fronterizas, lo que podría afectar las remesas clave para países como México y Centroamérica.
Estas medidas aumentarán la presión económica y social, ya que miles de personas deportadas enfrentarán limitadas oportunidades laborales y de seguridad en sus países de origen. Además, el fin de programas como DACA y «Permanecer en México» podría dificultar la reunificación familiar y agravar la crisis humanitaria en la frontera. Esto también podría reducir las remesas, fundamentales para estas economías.
La política exterior de Trump hacia América Latina se centrará principalmente en temas como la migración, que será el enfoque más relevante, especialmente en relación con México y los países centroamericanos, la lucha contra el narcotráfico, donde espera una retórica crítica hacia los gobiernos de izquierda y un énfasis en combatir el tráfico de drogas y las relaciones con Cuba, Nicaragua y Venezuela. La designación y confirmación de Marco Rubio como Secretario de Estado, tendrá una postura dura hacia estos países
En lo económico, su política arancelaria y proteccionista podría perjudicar exportaciones de México, Canadá y Brasil, aunque países como Argentina podrían beneficiarse de su cercanía política. Además, su retórica crítica hacia gobiernos de izquierda y el fortalecimiento de líderes populistas generan preocupaciones sobre retrocesos democráticos en la zona.
De aplicar Donald Trump, los puntos claves anunciados en su discurso de toma de posesión, podría tener consecuencias significativas que afectarían la estabilidad en la región, trayendo menor crecimiento económico y alta inflación en los países afectados por las políticas arancelarias, posible fortalecimiento de actores antidemocráticos y amenazas a las instituciones democráticas de la región y retrocesos en normas democráticas, espacio cívico, protección de los derechos humanos y respuesta a la crisis climática.
América Latina se enfrenta a un periodo de incertidumbre y posibles turbulencias en sus relaciones con Estados Unidos. La capacidad de la región para navegar estos desafíos y aprovechar las oportunidades emergentes será determinante para su desarrollo en los próximos años.
La clave estará en la habilidad de los líderes latinoamericanos para adaptarse a esta nueva realidad geopolítica y económica, manteniendo un delicado equilibrio entre la cooperación y la defensa de los intereses regionales.
El presidente Donald Trump firmó ya varias órdenes ejecutivas en las primeras horas de su segundo mandato, implementando rápidamente su agenda:
- Declaró una emergencia nacional en la frontera entre Estados Unidos y México.
- Ordenó reanudar la construcción del muro fronterizo.
- Retiró a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre cambio climático.
- Impuso una congelación temporal a nuevas regulaciones federales.
- Ordenó poner fin a los programas de diversidad, equidad e inclusión en agencias federales.
- Firmó una orden para intentar eliminar la ciudadanía por nacimiento, aunque esto probablemente enfrente desafíos legales.
- Declaró una emergencia energética para acelerar la concesión de explotaciones de petróleo y gas.
- Eliminó subsidios a vehículos eléctricos.
- Retiró a Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
- Ordenó renombrar el Golfo de México como «Golfo de Estados Unidos».
- Suspendió la aplicación CBP One, que permitía la entrada legal de migrantes.
- Firmó un perdón para personas encarceladas por los eventos del 6 de enero de 2021 en el Capitolio.
