
Por Luis Ramón López
MOCA.-Por vez primera en la historia social, cultural y colectiva de este municipio, de recias batallas históricas, ciudadanos residentes en el popular sector barrial de Quijada Quieta, se empodera y se arriesgan sin miedo a salir a las calles de que no permitiran puntos de drogas en su barriada.
En la protesta a la que se unieron padres de familias, amas de casa, jóvenes, adolescentes y niños recorrieron varias cruadras en el vecindario, en rechazo a tres supuestos punto de drogas que funcionan en la vecindad.
A los dueños de los referidos puntos de venta de drogas, identificados en el barrio de Quijada Quieta, la comunidad le dió un ultimátum para que se retiren o abandonen la zona.
Explicaron los moradores que por causa de los puntos de drogas que operan identificados en el barrio, son constantes los tiroteos y refriegas que se originan entre grupos rivales.
Señalan que esa situación los tiene a los moradores de Quijada Quieta, en una zozobra e incertitumbre, por lo que temen sus hijos sean afectados y las personas trabajadoras y serias heridas, muertas o confundidas.
En su afan de que se retiren o abandonen los puntos de venta de drogas en este sector, los residentes indican que necesitan paz y tranquildad, y que lucharan hasta lograr que la zona este libre del ílicito negocio de venta de drogas.
Los colectivos portando pancartas y vociferando a todo pulmón «no queremos drogas», «no queremos drogas», recorrieron las principales calles del sector de Quijada Quieta.