Por Luis Ramón López
BRONX.-Irene Ureña Pérez, de 45 años, una madre dominicana residente en este condado, que resultó gravemente herida en medio de un tiroteo cruzado entre agentes de Policía y un supuesto delincuente al que perseguían, pide que su caso no quede impune y se haga justicia.
La madre dominicana, que resultó afectada en el tiroteo, en una transitable calle del Bronx, a consecuencia del lamentable hecho, ha sido sometida a tres cirugías para reparar su estómago, hígado, páncreas y pulmones.
En su lecho de cama de un hospital de la ciudad, Irene Ureña Pérez, narró que el día del tiroteo acompañaba a su madre a recoger a un niño que vive con ellos. “De repente nos encontramos en medio de un tiroteo y sentí que mi barriga me crecía y me crecía como si me fuera a explotar, y ahora estoy aquí”.
Ahora, señala “Me siento cada vez peor. Esto ha sido muy grande. La vida me cambió, me duele mucho el cuerpo, no puedo respirar. Yo solamente quería trabajar”.
Crecensia Pérez, la madre de la dominicana herida, calificó al oficial que disparó de “irresponsable” y como “un peligro para la sociedad”, por haber puesto en riesgo la vida de residentes y familias, “como nosotros”.
“Esto no puede quedar así, porque mi hija solo se vino desde República Dominicana a tener una mejor vida y ahora ese hombre nos destruyó a todos”, declaró. “Solo quiero justicia, justicia es lo que quiero, porque aunque mi hija pueda volver a caminar, nunca va a volver a ser la misma de antes”.
Su abogado Sanford Rubenstein, que ventila su caso, ha impuesto al NYPD una demanda de 10 millones de dólares, porque es evidente que el oficial actuó de manera temeraria poniendo en riesgo la vida de los vecinos y afectando a mi clienta y a una niña de once años que resultó también afectada.
Él no tenía por qué disparar 27 veces”, en una calle tan transitable y llena de gente. informó que “seguimos adelante con la demanda” contra NYPD.