Por Luis Ramón López
NEW YORK.- Las bebidas energizantes que muchos jóvenes y adultos consumen de manera rutinaaria, que se venden en bodegas, comercios , supermercados y otros establecimientos comerciales, ponen en peligro de riesgo la salud, que al consumir puede desencadenar en una tragedia.
Los promotores que ejecutan una amplia campaña publicitaria, que hablan de sus bondades, como una bebida no alcohólica, que combate el cansancio, la fatiga, el agotamiento, estimula el organismo y evita el sueño.
Los jóvenes y adultos que consumen esta refrescante bebida, según los dueños que las promueven, aumentan la fortaleza a quienes las ingieren, pero que cuando la dejan de consumir se sienten más cansados que antes.
Investigaciones aseguran que algunas de las sustancias que contienen estas bebidas, como extracto de guaraná, que contiene cuatro veces más cafeína que el propio café y taurina, un derivado del aminoácido cisteína, se usaron en tiempo de guerra para aumentar la resistencia entre los soldados y lograr un mayor rendimiento de su desempeño.
Son productos como se reporta, que producen dolor de cabeza, enfermedades del hígado, tumores cerebrales, hipertensión arterial e infarto agudo al miocardio, efectos que son atribuidos a la presencia de glucuronolactona.
La creencia entre los consumidores de que el contenido de vitaminas C y la del complejo B, en estas bebidas reducen los efectos nocivos en la persona.
Una lata de estas bebidas energizantes, contiene unos 35 gramos de azúcar, lo que supera en 10 gramos a la cantidad recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de 25 gramos al día, que es igual a 100 kilocalorías.