Por Luis Ramón López
NEW YORK.-Uno de los grandes reto que enfrenta la ciudad de New York, en la actualidad, son la gran cantidad de armas ilegales que entran procedentes de los «Iron Pipeline», que son los estados con leyes permisivas sobre armas de fuego, que están en el corredor de la carretera interestatal I-95.
Las armas criminales de fuego que entran a Nueva York, y de las que autoridades han recuperado unas 52,915, usadas en crímenes entre 2010- 2015, provienen de los estados de Pennsylvania, Virginia, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Georgia y la Florida y que los traficantes venden en los barrios neoyorquinos.
Pese al estado de Nueva York, tener leyes de control muy fuerte, las autoridades no logran frenar la red de traficantes que por vía terrestre falicitan las armas a los criminales que usan para matar en las calles.
El informe especifica que las armas preferidas de los criminales son las pistolas y resólveres. Casi nueve de cada diez armas recuperadas o el 86% son de este tipo.
El Fiscal General del estado Eric Schneiderman, en el informe «Atacando el Tráfico:Análisis sobre las Armas y el Crimen en New York», detalló que el 74% de las armas de fuego usadas en crímenes recuperadas por las fuerzas del orden, llegaron desde otros estados.
Agrega «a pesar de que se trabaja para hacer nuestras calles más seguras, las armas de fuego ilegales, más utilizadas en crímenes violentos siguen llegando al estado», donde tres de cada cuatro armas usadas en los crímenes en Nueva York, viene de otros estados.
Esta situación ilustra el grave problema que enfrenta la ciudad de Nueva York con las armas ilegales traídas desde otros estados con débiles leyes , lo que sirve de alerta para la acción federal.
El comisionado de policia de Nueva York, James ONeill, reconoció que uno de los mayores retos que enfrenta el departamento son las armas de fuego y en particular las pistolas que son traficadas desde otro estado.